¿Cómo unos investigadores engañaron a Google?

Posted by | 16 diciembre, 2013 | Marketing Online | No Comments
google-schoral
Share Button

La política del miedo instaurada por Google hace que muchas empresas, vivan obsesionadas con un único objetivo: no perder rankings con sus páginas web. Para ello, las empresas se someten a las reglas de juego de la compañía tecnológica. Pero a veces los gigantes claudican. Investigadores de la Universidad de Granada y de Navarra han demostrado en un experimento que es fácil ‘engañar’ a Google cuando mide el impacto de las publicaciones científicas, un trabajo del que se ha hecho eco la revista Science.

Las herramientas bibliométricas de Google se utilizan para valorar el impacto de las publicaciones científicas. Estos investigadores han puesto de manifiesto la falta de rigor de dichas herramientas, alertando la extrema sencillez que existe para indexar en Google artículos falsos y aumentar así el número de citas de los investigadores, artículos y revistas científicas.

 

El falso artículo de Google, indexado rápidamente por los motores de búsqueda

El falso artículo, subido a la página web de la Universidad de Granada, e indexado rápidamente en los motores de búsqueda de Google, deja en evidencia la fiabilidad de dos herramientas especializadas en medir el impacto de investigadores y publicaciones científicas, y muy extendidas en los círculos académicos: Google Scholar Citations y Google Scholar Metrics.

De esta manera, los investigadores de la Universidad de Granada Emilio Delgado López-Cózar, Nicolás Robinson-García y Daniel Torres-Salinas consiguieron engañar a Google. El experimento consistió en realizar un falso artículo científico, sin sentido alguno, firmado por un supuesto investigador llamado Marco Alberto Pantani-Contador, y publicado en la web del grupo de investigación al que pertenecen (EC3), y traducido al inglés mediante Google Translator.

La rapidísima indexación del artículo demuestra que la operación realizada por parte de las herramientas anteriormente citadas se realiza de forma automática, sin tener en cuenta en absoluto el contenido del activo. Los autores, a quienes Pantani-Contador citaba en su falso artículo, comprobaron cómo aumentaban considerablemente sus citas en Google Scholar.

Este experimento demuestra lo fácil que es ‘manipular’ los datos que nos ofrece Google Scholar ¿Crees que es solo una fallo de las herramientas científicas de Google? ¿El buscador orgánico de Google puede tener estas fisuras a la hora de mostrar resultados de búsqueda? Lo que parece claro es que Google también falla, aunque nos quieran hacer creer lo contrario.

Share Button